domingo 19 de diciembre de 2010

AUSTRALIA.

Seis meses más tarde ya estaba de nuevo impaciente por salir a ver mundo. Esta vez acompañado por Carlos me desplacé a Australia en el verano austral. Recorrimos 2.400 km en bici y muchos más en coche, avión, tren y barco.

Aquí estamos al llegar a Melbourne. Las torres Rialto eran por entonces el edificio de oficinas más alto del hemisferio sur.


De la capital del estado de Victoria nos dirigíamos a la de Australia del Sur, Adelaida.


Por todo el recorrido nos acompañaban bosques de eucaliptos.


Los doce apóstoles. En mi segunda visita varios años después, me dijeron que alguno de ellos ha sido abatido por el océano.


Cuando las distancias eran largas había que parar a comer en áreas de descanso para conductores.


Y si dormíamos en el campo los canguros se acercaban a conocernos.


Parque nacional de los Grampians.


Bosques interminables en los Grampians.


Otro alto para echar la siesta.


En Adelaida alquilamos un coche para visitar el centro de la isla.


La carretera que atraviesa el país de norte a sur, pasa por tierras aborígenes. Se pueden cruzar pero sin salirse del asfalto.


De vuelta a Adelaida volamos a Brisbane.


Y seguimos en bicicleta. Este es el punto más oriental de la isla de Australia.


Tras varias jornadas lloviendo día y noche nos encontramos con la carretera inundada. Para poder seguir hacia el sur sólo era posible en tren, por lo que llegamos a Sidney más rápido de lo que pensábamos.


El puente Habour de Sidney.


En un "autobús acuático" por la bahía de Sidney.


Y de Sidney volamos a Melbourne por donde hicimos una pequeña ruta por los alrededores.

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